Colegio Médico de Bogotá D.C.

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Independencia y autonomía

Nos asociamos para defender, de manera integral, los intereses gremiales, científicos y laborales de la totalidad de los médicos en el Distrito Capital, y velar por el cumplimiento de los principios éticos y la defensa del derecho fundamental a la salud. Artículo 3º Estatutos CMB.

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sábado, 15 de junio de 2024 2:43 PM

Más que la competencia, es la cooperación la que nos hace fuertes: Wilder Navas, presidente del Colegio Médico de Bogotá

Jueves, 18 de mayo de 2023

Tiempo gremial fuera del quirófano. Empalme entre el presidente entrante Dr. Wilder Navas Carvajal y el saliente Dr. Herman Bayona Abello. Oficina CMB.

Oriundo de Acacías, Meta, y egresado de la facultad de medicina de la Universidad Nacional de Colombia, el médico Wilder Antonio Navas Carvajal asumió la presidencia del Colegio Médico de Bogotá D.C. por designación unánime de la Asamblea de Colegiados para el periodo 2023- 2025.

Especialista en anestesiología de la Universidad Nacional Autónoma de México ha ejercido la medicina en la red de hospitales y clínicas públicas y privadas en el Meta y en el D.C.

Desde el pregrado es un convencido de las posibilidades que brinda el trabajo colectivo para buscar un futuro común de disfrute de la profesión, la familia y los amigos, sin tener que sacrificar a ninguno. Lo que se busca en un espacio gremial, explica, “es disminuir el estrés laboral que usualmente vivimos los médicos, para que cada uno pueda desarrollarse como personas en otras áreas de interés”.

Sostiene que, desde lo gremial, como espacio de cooperación, los médicos pueden ayudarse entre sí dejando la individualidad para superar los problemas que los aqueja haciendo que el ejercicio médico no sea una carga, sino un goce.

Lo emociona recordar su vida en el rural pese a las muchas limitaciones e intensidad en un territorio categorizado, en ese entonces, como “zona roja” o de guerra y cuna del conflicto armado en Colombia, misión que cumplió en medio de una alta actividad de hostilidades y presencia de grupos armados.

El Dr. Navas Carvajal habló de manera reflexiva de su visión para los próximos dos años del Colegio de Bogotá; de los temores que tienen los médicos frente a la reforma al sistema de salud; de por qué los médicos son más jornaleros que profesionales; de cómo viven hoy y se enfrentan al acto médico, y por qué, la de ahora, es una oportunidad para fortalecer lo asociativo, lo gremial.

Reconoce de manera expresiva la confianza que los colegiados depositaron en él para continuar con el proyecto gremial y destacó la notoria labor que adelantó su predecesor el médico Herman Bayona Abello.

¿Qué ha cambiado, mejorado o se ha perdido del acto médico desde que hizo el rural en Planadas, Tolima?

Tengo bonitos recuerdos. Un rural en una “zona roja” con presencia de grupos armados y, no obstante,  las muchas limitaciones mis ganas de aprender eran mayores.

Allí comprendí las dificultades para ejercer la medicina. No era solo la falta de recursos, sino de compañerismo. Desde entonces imperaba un ambiente de competencia. Nos metieron en la cabeza de que todos teníamos que luchar por ser los mejores, o para pasar a la residencia o para encontrar un buen puesto de trabajo. Nos pusieron a competir entre nosotros porque eso, nos dijeron, nos hacía mejores, pero con el tiempo, lo único que hacemos es desgastar la salud sin lograr apenas uno que otro reconocimiento individual.

Más que la competencia, es la cooperación lo que nos hace fuertes. Pero, en el día a día de nuestro trabajo, la cooperación no ha mejorado. Es más, ha sido erosionada por políticas nacionales que invitan a concentrarse en uno mismo sin pensar en el otro. Nos dedicamos a sobrevivir, no por envidia ni por ganas de sobresalir, sino por la mera necesidad de supervivencia. Y, así, no podemos cooperar de la mejor manera con el otro.

Pese a los avances científicos, de toda la tecnología, de los nuevos fármacos que han mejorado ciertas enfermedades y ciertos padecimientos, a pesar de un mayor acceso de los pacientes a los servicios de salud, en la medicina, sigue existiendo la misma falta de satisfacción por parte del paciente y de los médicos. Y no porque no hayamos querido dar lo mejor -porque siempre damos lo mejor con cada paciente-, sino porque el sistema nos hace indiferentes con nosotros mismos.

¿Cómo viven los médicos hoy su ejercicio profesional?  

La mayoría no disfruta plenamente ni de la familia, ni de los amigos y tampoco de la cultura. Solo unos pocos han conseguido beneficios del modelo actual de salud, pero la gran mayoría seguimos enfrascados en la supervivencia y no en la vivencia de la vida profesional, que es muy distinto.

Para cambiar esto uno no puede reducirse a la individualidad. Es necesario agremiarse, buscar la cooperación y ayuda de otros médicos porque, mientras uno se reduzca a la individualidad no va a encontrar apoyo ni cómo superar los problemas que nos aquejan hoy a todos los médicos. Nos guste o no esto requiere de una política no solo gremial, sino pública, de gobierno, que apoye nuestros derechos para que el ejercicio profesional no se convierta en una carga, sino en un goce, que ir a nuestro sitio de trabajo sea placentero.

¿Qué es lo que más les preocupa?

La supervivencia. Actualmente muchos médicos están “acomodados” al sistema. Algunos, sin darse cuenta, no ven que esa comodidad es gracias al sacrificio de su bienestar laboral. Compraron la idea de que si su bienestar personal mejora, la empresa que le brinda ese bienestar se quiebra. Una falsa dicotomía. Tenemos que reclamar unos honorarios más justos y unas condiciones laborales justas. A los médicos les preocupa menos lo que pasará a futuro y más la inmediatez. Debemos ir más allá de lo inmediato y entender que, quizás, a corto plazo, puedan presentarse algunos inconvenientes, pero a largo plazo la idea es que mejoraremos en calidad.

¿Es posible que esta situación cambie? 

No se puede generalizar. Hay un fenómeno que es la mercantilización de la salud que, como se sabe, tiene una ventaja por cada diez desventajas.

Hay médicos que se han beneficiado de esta situación porque han sabido vender su producto, pero, como he dicho, es venderlo. Y lo han vendido en la medida en que han competido y han acabado con otros colegas. Es decir: para que a un colega en este momento le esté yendo bien, es porque mínimo a diez colegas le está yendo mal. Esa es la realidad. Por ejemplo, en contrataciones donde uno o dos se asocian, cogen un contrato y luego lo tercerizan y ellos sacan usufructo de ese contrato a base de esclavizar a varios colegas.

Entonces habrá mucha resistencia a ese cambio porque, inclusive, si uno es explotado a veces no lo ve. ¿Cómo hacer para cambiar esa mentalidad? Eso solo lo podemos logar cuando cooperamos, cuando socializamos y cuando en espacios como el gremial debatimos sobre esos temas. Lo contrario es seguir en el día a día, en la mera supervivencia.

¿Qué ha traido la idea de la reforma?  

Es imposible analizar la situación de manera aislada. Todo se interrelaciona. Nuestro trabajo está directamente relacionado con la política nacional y la política nacional con la internacional. Es muy difícil ver nuestra situación como un hecho aislado.

Sin embargo, hoy existe un ambiente en el que da menos miedo expresarse y no como en gobiernos anteriores que era motivo suficiente para un señalamiento como posible agente subversivo. No se trata de tener opiniones de izquierda o de derecha, sino de tener ideas de agruparse, de asociarse, y eso, en el pasado ha sido cruelmente condenado en el país.

Por eso menciono el momento como una oportunidad histórica para asociarnos sin que por ello nos vean en contra del statu quo. El trabajador médico está en un momento clave para expresar su pensamiento, de asociarse y hacernos fuertes para luchar por nuestros derechos como médicos y como gremio que no únicamente está a favor de la economía, sino también, de nuestra economía personal, del acto libre y de un tiempo para nosotros.

¿Qué expectativa tienen los médicos con la reforma a la salud?

Tenemos la expectativa de que los cambios que se van a dar van a repercutir, positivamente, en nuestra calidad de vida, en el desempeño profesional y en las garantías laborales para tener mejor tranquilidad en el momento de ejecutar nuestra labor. Sin embargo, hay muchos colegas que están insertos en un miedo provocado por los medios de comunicación en cuanto que es probable que el sistema se quede sin recursos y nos vamos a enfrentar a cierto desempleo o retraso en el pago de nuestros honorarios.

Sin embargo, no se puede olvidar que los médicos no solo en Bogotá sino en Colombia hemos pasado por situaciones difíciles, momentos realmente duros, de incertidumbre. Muchos hemos vivido el viacrucis de trabajar sin que nos paguen o que nos retrasen el pago, de sacrificar nuestra vida personal para ganar el sustento. Somos muchos más los que creemos que la reforma lo que busca es atacar estos males que aquejan al gremio médico en general.

Creemos que nos favorecerá a la mayoría de nosotros que no tenemos otra actividad sino la de ser médicos. Hay los que son empresarios que están en contra de esta reforma, otros por miedo a perder su empleo y algunos más porque se dejen convencer de la propaganda que inventa que no sabemos hacia dónde vamos.

¿Cuál es la postura del CMB frente a la reforma?

El Colegio Médico de Bogotá tiene claro que la reforma que actualmente se debate en el Congreso de la República favorece a los médicos porque plantea el cuidado de su bienestar como es tener condiciones laborales dignas y, con ello, el servicio y calidad en la atención mejorará notablemente.

Qué favorece al paciente porque le quitará esa carga de acudir al sistema pensando si la EPS le va a responder o no, porque a partir de la reforma será el gobierno el que, directamente, debe garantizar y proteger sus derechos.

La reforma rescata la relación médico-paciente que la ley 100 convirtió en una pelea entre el trabajador y el paciente en la que el médico atiende con el desasosiego de si le van a pagar o no, pero también, con temor a que el paciente lo demande por culpa de un tercero: la EPS o la IPS donde trabaja. Tengo la plena certidumbre de que la reforma mejorará nuestra calidad de vida y nuestra relación médico paciente.

Independientemente de si la reforma pasa o no el Colegio de Bogotá seguirá luchando por una justicia gremial que favorezca a la gran mayoría. Bajo la actual ley 100 unos pocos se benefician mientras a la mayoría nos sacrifican.

¿En qué se enfocará su presidencia en el CMB?

Nos hemos planteado tres líneas básicas.

La primera, recuperar la calidad en el trabajo de los médicos, es decir, que se haga justicia laboral. Esto implica que nos reconozcan como trabajadores de la salud y no como jornaleros qué es como la mayoría nos sentimos y desempeñamos en las diversas partes donde trabajamos. Lograr esos derechos laborales nos va a hacer más seguros en el momento de atender a un paciente porque ya no tendríamos esa preocupación e incertidumbre al ejercer nuestra labor.

La segunda: recuperar plenamente la autonomía médica para lograr una mejor relación médico-paciente y sobrellevar una menor incertidumbre jurídica.

Tercera: reducir al mínimo esa incertidumbre jurídica que aparece porque el paciente responsabiliza al médico de que se le niegue un servicio o que somos quienes limitamos los recursos. Muchas veces nos ven como su enemigo. No. Los médicos no tenemos ninguna injerencia en la oportunidad de servicios de los pacientes. Esto ha llevado a una injusta confrontación médico-paciente de la cual somos ajenos, pero somos quienes respondemos, finalmente, por la salud del paciente.

Entonces, al recuperar la autonomía médica tendremos una mejor relación médico-paciente y a la vez mejores garantías para desarrollar nuestra labor. Nos debemos enfocar en que al médico se le garantice bajo ley que, así como asumimos unas responsabilidades, también se nos respeten nuestros derechos y el ambiente dónde desarrollamos nuestra labor.

¿Cuál es su visión del Colegio del D.C.?

En adelante el Colegio tiene que fortalecerse y convertirse en una voz unánime de los médicos hacia las distintas entidades que regulan nuestro ejercicio en lo nacional y lo distrital. Ser la voz que reclama nuestros derechos y, también, un puente entre pacientes y médicos.

 

Entrevista y fotografías
Gloria Ortega Pérez
Asesora en gestión de la comunicación e información en salud